
Es imposible entender cómo algo así puede suceder, cómo una persona puede torturar a un animal indefenso. Al menos en esta ocasión el culpable irá a la cárcel, durante cinco años, porque los hechos han tenido lugar en EEUU y se ha aplicado la Ley de Prevención de la Crueldad y la Tortura hacia los Animales: la ley PACT-Preventing Animal Cruelty and Torture Act- que fue aprobada en 2019 para perseguir a nivel federal determinados actos intencionados de maltrato grave.
En España, según el Código Penal, la condena por hechos similares podría alcanzar los dos años pero no significaría necesariamente la entrada automática en prisión del culpable.
Esta legislación supuso un antes y un después en la lucha contra el maltrato animal en EEUU, como en su momento explicaron desde la ASPCA: "Aunque los 50 estados contemplan penas por delitos graves de maltrato animal, antes de la aprobación de la ley PACT no existía una ley federal que protegiera a los animales cuando el maltrato se producía en lugares bajo jurisdicción del Gobierno federal. La ley PACT cubre este vacío al permitir, por primera vez, perseguir penalmente a nivel federal la tortura de animales en aquellos casos en los que las fuerzas de seguridad locales y estatales no pueden intervenir. Más importante aún, la aprobación de la ley PACT transmite el mensaje de que proteger a los animales frente a la crueldad sigue siendo una cuestión de importancia federal."
Los detalles de este caso son atroces así que os ahorramos gran parte de la información compartida por la Fiscalía Federal, Distrito de Carolina del Sur: en diciembre de 2024, la Oficina del Sheriff del condado de Orangeburg recibió informes sobre un video transmitido en Facebook Live en el que se veía al ahora condenado, Desmond Levon Brown, arrojando a un cachorro al fuego. Los agentes encontraron al cachorro sin vida en una zona boscosa cercana al lugar de los hechos.
“Este cachorro no podía defenderse ni escapar de esta horrible tortura porque lo arrojaban al fuego una y otra vez”, declaró Leroy Ravenell, sheriff del condado de Orangeburg. “Espero que esta condena le dé a Brown tiempo suficiente para comprender lo que ha hecho y que le pese en la conciencia el resto de su vida”.
La jueza federal Mary Geiger Lewis condenó a Brown a 60 meses de prisión, seguidos de tres años de libertad supervisada por orden judicial.
Como condición de esa libertad supervisada, Brown tiene prohibido tener cualquier animal en propiedad o bajo su posesión. El sistema federal no contempla la libertad condicional.
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