
Puede que Pip no aparezca en pantalla en esta tercera y última entrega de la muy, muy divertida trilogía creada por Rian Johnson pero claramente sin su presencia el rodaje de Puñales por la Espalda: de entre los muertos habría sido mucho más aburrido.
Bromas aparte, es significativo como cada vez más grandes producciones aprovechan el tirón de los perros para tratar de captar a una mayor audiencia: ya lo vimos recientemente con el ma-ra-vi-llo-so Krypto (Ozu) y ahora Netflix tira de este simpático Bichón Habanero, el divino perrete de Glenn Close.
Está claro que Pip -para los amigos, Sir Pippin of the Beanfild para el resto- no solo alegró ese proceso a su humana, la fabulosa Glenn Close, sino también al resto del equipo, incluido el director.
Una pena que no aparezca Josh O'Connor, otro actorazo que también es perruno :-)
Te puede interesar