
Un estudio de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC) ha analizado las fuerzas generadas por los tirones de la correa durante los paseos con perro y sus efectos sobre la marcha y el equilibrio de las personas. Aunque la muestra es pequeña, solo 20 personas, los resultado ayudan a identificar los riesgos de lesiones por tirones o caídas.
En 2023, una investigación mucho más amplia de la Universidad Johns Hopkins ya concluyó que pasear a un perro con correa "está asociado a un número considerable y creciente de lesiones",desde fracturas en los dedos, los traumatismos craneoencefálicos y los esguinces o distensiones del hombro. Las mujeres y los mayores de 65 años, comprobaron, tenían una mayor probabilidad de sufrir lesiones graves.
Entre los resultados más llamativos del estudio de UDC, una cuarta parte de los participantes experimentó fuerzas en la correa de 45 libras -unos 20,4 kilos- o más, mientras que la mitad registró al menos 28 libras -unos 12,7 kilos- de fuerza durante un paseo habitual.
Caminar con un perro también aumentó de forma significativa la variabilidad de la marcha, un factor de riesgo conocido para las caídas, en comparación con caminar sin él.
Alexander Peebles,profesor adjunto de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC), se interesó por este tema mientras paseaba con Guinness, su propio perrete: él comprobó que su dolor de espalda empeoraba cuando Guinness tiraba de la correa. Además, en esa misma época su madre perdió el equilibrio por el tirón de un perro mientras paseaba y se lesionó una rodilla.
Las conclusiones son claras: "algunos tutores de perros experimentan habitualmente fuerzas de tirón que pueden causar lesiones en los tejidos musculoesqueléticos, tanto de manera directa como indirecta a consecuencia de caídas accidentales. Además, caminar con un perro con correa supone un desafío para el equilibrio dinámico, como refleja el aumento de la variabilidad de la marcha."
En 2023, investigadores de la Universidad Johns Hopkins publicaron los resultados de otro estudio que analizó datos del Sistema Nacional Electrónico de Vigilancia de Lesiones: estimaron que entre 2001 y 2020, 422.659 personas adultas acudieron a los servicios de urgencias del país por lesiones sufridas mientras paseaban con un perro sujeto con correa.
La mayoría de las lesiones se produjeron en caídas cuando el perro pegó un tirón o por tropiezos con la correa. Las tres lesiones más frecuentes entre el conjunto de las personas adultas fueronlas fracturas en los dedos, los traumatismos craneoencefálicos y los esguinces o distensiones del hombro.
Entre las personas de 65 años o más, las dos lesiones más habituales fueron los traumatismos craneoencefálicos y las fracturas de cadera. Las mujeres que sufrieron lesiones relacionadas con estos paseos tuvieron un 50 % más de probabilidades de presentar una fractura que los hombres.
No está de más destacar que ciertas correas, como se ve en el vídeo, pueden resultar particularmente peligrosas.Las extensibles pueden ser fuente de innumerables accidentes.
La incidencia anual estimada de lesiones relacionadas con los paseos con perros sujetos con correa ha ido aumentando exponencialmente a lo largo de los 20 años estudiados. De ahí las recomendaciones de los responsables del estudio:
"Los profesionales sanitarios deben conocer estos riesgos y comunicárselos a sus pacientes, especialmente a las mujeres y a las personas mayores", señala Edward McFarland, autor sénior del estudio y director de la División de Cirugía de Hombro y Codo de Johns Hopkins Medicine. "Animamos a los profesionales sanitarios a preguntar a sus pacientes si conviven con animales, evaluar el riesgo de fracturas y caídas y abordar las prácticas seguras para pasear con perros durante las revisiones médicas periódicas de estos grupos vulnerables".
Existen ejercicios específicos para personas con perro, para fortalecer los músculos que pueden ayudar a prevenir algunas de esas caídas.
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