
"Los sentimientos asociados al duelo anticipado son completamente normales y pueden aparecer en distintos momentos de nuestra relación con los animales, especialmente cuando afrontan una enfermedad nueva que cambia sus vidas, reciben un diagnóstico grave o tienen una calidad de vida limitada durante la vejez", explican en Best Friends Animal Society.
Ni todas las personas que conviven con un peludo tienen por qué pasar por una etapa de duelo anticipado ni los que lo sufran lo sentirán igual.
Ese dolor puede surgir "de la nada" porque ese miedo a perder a tu perro puede aparecer sin más, sin ninguna razón en concreto, solo porque de pronto te ves obligada a aceptar que algún día sucederá. Y también es posible que surja a raíz de otra pérdida o al revivir el dolor sentido al perder a otro perrete. Incluso al leer o ver alguna historia en redes sociales.
En el caso de animales cuya calidad de vida está empeorando, por una enfermedad o por la edad, esos cambios del dia a día pueden desatar emociones asociadas al duelo anticipado: tristeza, miedo, vaivenes emocionales, ansiedad, síntomas depresivos, hipervigilancia ante cualquier cambio..
Es posible, como recalcan en Best Friends Animal Society, que el proceso incluya las cinco etapas clásicas del duelo, negación, ira, negociación, depresión y aceptación, junto con sentimientos de culpa. Pero, en este caso, puede mezclarse con la esperanza, la ansiedad, la frustración...
"El duelo anticipado puede aparecer de forma muy repentina y provocar angustia y sufrimiento cuando comprendemos que ningún tiempo junto a nuestros queridos animales nos parecerá suficiente y comenzamos a centrarnos más en la calidad que en la cantidad del tiempo compartido."
Apreciar (más) cada momento, no dejar que el miedo o el dolor ante lo que puede llegar (pronto o dentro de un tiempo) empañe las vivencias del presente, esto sería lo primero.
También es importante entender lo que sientes y por qué lo sientes: es parte de un profundo vínculo con tu perro. Ver que no disfruta como antes de ciertas cosas o percibir que se está apagando, puede afectarte emocionalmente, es normal. Lo que no sería positivo es dejar que ese dolor invada el día a día.
Desde Vetbonds consideran que el duelo anticipado es "un proceso normal que nos ayudará a aceptar de forma gradual la situación sobrevenida de la despedida de nuestro animal de compañía" y recomiendan apoyarse en seres queridos, reconocer nuestras emociones, reservar tiempo para cuidar de nosotros mismos e, incluso, poner por escrito lo que sentimos.
Cómo afrontar esos sentimientos dependerá de cada situación particular dado que pueden surgir en momentos muy dispares.
En el caso de personas que estén cuidando de perros enfermos, es esencial tener información clara y fiable para evitar miedos generalizados y poder ir planificando el día a día. En este sentido es una gran ayuda ir anotando todas las preguntas que te vayan surgiendo para que te las pueda aclarar tu veterinario.
Saber qué deberías hacer en cada momento, cómo afrontar cambios en los síntomas que pueda sufrir tu perrete, qué tipo de ajustes puedes hacer en casa para que esté más cómodo, qué debes tener en cuenta en caso de que empeore, etc. etc.
En este sentido, existen diversas guías que te pueden ayudar a ir evaluando la calidad de vida de tu perro, que te ayudarán a saber qué cuestiones concretas son las que deberias hablar con tu veterinario también.
La Universidad de Ohio State ofrece información muy valiosa al respecto (Vetbonds tiene una versión en castellano de este mismo cuestionario, lo podéis descargar aquí).