
A ver quién es capaz de adentrarse en esta historia sin llorar... Menos mal que entre tanta polarización, mentiras y recelo en redes a veces es la bondad humana la que se vuelve viral.
Esta es la historia de un hombre mayor, Tom, un veterano de guerra que está enfermo y que se quedó sin casa. Sin recursos y sin nadie que le ayudará, él tuvo que empezar a vivir en la calle, junto a su perro, Jake, su máximo apoyo y su gran compañero.
Pasaron meses muy complicados, entre otras cosas porque él no quería, no podía dejar al perro solo cuando tenía que ir a hacer cualquier cosa y así le era imposible salir de esa situación.
Finalmente tuvo que tomar la difícil decisión de dejar a Jake con quien sí pudiera cuidarle... Y lo hizo en una estación de bomberos donde vio un cartel que le llamó la atención: allí se podía abandonar de forma segura a bebés recién nacidos. A ellos les contó toda su historia con esta carta. Y él se fue corriendo de lo duro que le resultó abandonar así a Jake, un perro que es "puro amor" y para él, su bebé.

Podéis ver toda la historia en este reportaje: porque lo sucedido ha trascendido desde Texas al resto del país y, también, a todo el mundo.
Los bomberos no solo acogieron a Jake, que ahora está con ellos, disfrutando de todos los cuidados que necesita, también están ayudando a Tom, le han conseguido una caravana para que pueda vivir, le están ayudando con sus problemas médicos... el objetivo, aunque a ellos también les dolerá, es que pueda reunirse con Jake cuando su vida vuelva a estar encarrilada.
Así lo están contando en sus redes los bomberos de Fort Worth... Ellos también están sorprendidos por toda la atención recibida pero se la merecen, por haber elegido ayudar y cambiar estas dos vidas, dando una enorme lección de humanidad a todos.
"Aunque nunca buscó la atención que ha recibido, Tom quiere expresar su inmensa gratitud por el amor y el apoyo que ha recibido no solo de nuestra comunidad, sino de todo el país. Sabe que entregar a Jake fue la decisión más difícil que jamás haya tenido que tomar, pero "fue la decisión correcta", afirma. En este momento, Tom está trabajando en su recuperación y en salir adelante.
¿Y Jake? Bueno, Jake ha encontrado el sillón perfecto para echarse una siesta y, una vez que se pone el uniforme, se toma muy en serio su trabajo como bombero novato del Departamento de Bomberos de Fort Worth. Sigue brindando sonrisas, risas y compañía a los bomberos de la Estación 8, donde espera pacientemente su regreso de cada llamada.
No sabemos cómo ni cuándo terminará esta historia, pero por ahora lo que sí sabemos es que dos vidas han cambiado para siempre y millones de corazones han sido conmovidos.Nada de esto habría sido posible sin la difícil decisión que tomó Tom, la confianza que depositó en el Departamento de Bomberos de Fort Worth, el apoyo de la comunidad y la sonrisa contagiosa de un perro a la que era imposible resistirse.
Y sin importar cómo termine esta historia, sabemos que ayudar a alguien cuando más lo necesitaba impactó no solo a Tom, sino a toda la estación de bomberos. Porque, en este trabajo, no siempre se puede salvar a todos, por mucho que uno se esfuerce. Pero mientras Jake ronca plácidamente en el regazo de su nueva familia del Departamento de Bomberos de Fort Worth y Tom intenta poner su vida en orden, responder a esta llamada —aunque sea en forma de una carta de tres páginas y sin luces ni sirenas— es una respuesta que nos acompañará durante mucho tiempo."