Soyy me gusta dormir, cómo a todos los galgos, correr dándole vueltas a la parcela, excavar tras el huerto, hacer truquitos para ganarse cuantas más chuches mejor, comer en general y los peluches; ¡muchos peluches! su aguacate y su vikingo, actual favorito... hasta que llegue navidad.
Soyy me gusta perseguir pelotas y corretear por donde sea. eso sí, cuando hay una patata frita a tres kilómetros a la redonda, para allá que va, que los premios comestibles y las patatas son su debilidad.