
En 2025, una investigación de la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) en el Reino Unido reveló quelos tutores de perros y gatos pagan un 16,6 % más, en promedio, en grandes grupos veterinarios que en veterinarios independientes.
Identificaron un buen número adicional de problemas y, tras muchas otras consultas con los diferentes actores involucrados, ahora el gobierno británico acaba de publicar un "Libro Blanco" en el que propone cambios sustanciales para el sector veterinario: se trata de la mayor reforma del sector en seis décadas, dicen, con el objetivo de ofrecer una mayor protección a las familias y más transparencia en los precios, de forma que quienes acudan al veterinario sepan exactamente por qué están pagando, puedan evitar costes inesperados y elegir la atención con la mejor relación calidad-precio para sus animales.
Este Libro Blanco propone, entre otras, las siguientes medidas:
Además de tener claros los precios antes de contratar un servicio, se estudia la creación de un defensor del cliente veterinario independiente que ofrezca una vía clara y sencilla para resolver reclamaciones cuando no puedan solucionarse directamente con la clínica.
Este organismo tendría capacidad para dictar resoluciones vinculantes, lo que permitiría resolver los conflictos de forma más rápida y justa y aumentaría la confianza en el sector.
El Libro Blanco también propone que las empresas veterinarias pasen a estar sujetas a una regulación legal específica, mediante un sistema obligatorio de licencias, inspecciones y publicación de informes de cumplimiento para mejorar la rendición de cuentas y facilitar la elección de los consumidores. Por primera vez será obligatoria la transparencia tanto sobre los precios como sobre la propiedad de las clínicas, para que las personas puedan tomar decisiones verdaderamente informadas.
El Libro Blanco responde a las conclusiones de la Autoridad de Competencia y Mercados (Competition and Markets Authority, CMA), que detectó problemas relacionados con la transparencia y la competencia en el sector veterinario. Las recomendaciones de este organismo permitirán abordar estas cuestiones antes de la entrada en vigor de la nueva legislación.
Estos cambios se consideran necesarios porque la profesión veterinaria ha cambiado radicalmente desde los años sesenta, cuando se aprobó el Veterinary Surgeons Act. Entonces predominaban las clínicas dedicadas a animales de producción y pequeños negocios familiares. En la actualidad, la atención a animales de compañía representa la mayor parte de la actividad y el sector está dominado por un reducido número de grandes grupos empresariales, mientras que la legislación ha quedado desfasada.
El Libro Blanco se presenta tras un amplio proceso de consulta pública en el que participaron miles de ciudadanos y profesionales del sector veterinario. Sus aportaciones han servido para definir el contenido del documento.
Como explican desde la Asociación de Veterinarios Británicos,que apoyan encarecidamente las medidas propuestas por el gobierno, Defra ha confirmado que su objetivo es conseguir que el próximo año el Parlamento dedique tiempo a la tramitación de un proyecto de ley, lo que significa que el objetivo compartido por toda la profesión de reformar la Veterinary Surgeons Act está ahora mucho más cerca de hacerse realidad.
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