Llevamos a nuestra perra (una chihuahua de 14 años con un soplo cardíaco) por la tarde porque no comía y apenas bebía. Le realizaron analítica, radiografía y dos ecografías (una de ellas con especialista). El resultado de las pruebas fue que el animal estaba "perfecto", pero seguía sin comer ni beber. De primeras ni siquiera le miraron la boca, que resultó ser la causa real del problema. A pesar de que la perra respondía bien y tragaba si le administrábamos comida húmeda de convalecencia con jeringuilla despacio en casa, nos "recomendaron" un ingreso que resultó ser totalmente innecesario y negligente en su gestión. Al ir a recogerla al día siguiente por la tarde, el caos y la falta de profesionalidad fueron vergonzosos: Versiones contradictorias: Una auxiliar nos dijo que le habían puesto Seguril en la vía, otra que Nolotil... Ni el propio personal se ponía de acuerdo con la medicación administrada. Diagnósticos inventados: Nos dijeron que tenía "principios de gastroenteritis" debido a un supuesto virus, cuando la perra ni vomitaba ni tenía diarrea. Una clara invención para justificar más días de ingreso y seguir facturando. Falta absoluta de documentación: Nos cobraron una factura de 325 € por un día de ingreso y las pruebas, y a día de hoy (tres días después) seguimos sin recibir un solo informe médico por escrito de lo que se le hizo allí, ni una sola disculpa. El seguimiento ha sido lamentable y penoso. En los próximos días presentaremos la denuncia correspondiente ante el Colegio de Veterinarios con todos los datos y referencias de este centro. No recomiendo en absoluto Eurocan si queréis que vuestros peludos estén en buenas manos; solo hay que leer otras reseñas para ver que no es un caso aislado. Una auténtica vergüenza de gestión y trato.
Llevamos a nuestra perra (una chihuahua de 14 años con un soplo cardíaco) por la tarde porque no comía y apenas bebía. Le realizaron analítica, radiografía y dos ecografías (una de ellas con especialista). El resultado de las pruebas fue que el animal estaba "perfecto", pero seguía sin comer ni beber. De primeras ni siquiera le miraron la boca, que resultó ser la causa real del problema. A pesar de que la perra respondía bien y tragaba si le administrábamos comida húmeda de convalecencia con jeringuilla despacio en casa, nos "recomendaron" un ingreso que resultó ser totalmente innecesario y negligente en su gestión. Al ir a recogerla al día siguiente por la tarde, el caos y la falta de profesionalidad fueron vergonzosos: Versiones contradictorias: Una auxiliar nos dijo que le habían puesto Seguril en la vía, otra que Nolotil... Ni el propio personal se ponía de acuerdo con la medicación administrada. Diagnósticos inventados: Nos dijeron que tenía "principios de gastroenteritis" debido a un supuesto virus, cuando la perra ni vomitaba ni tenía diarrea. Una clara invención para justificar más días de ingreso y seguir facturando. Falta absoluta de documentación: Nos cobraron una factura de 325 € por un día de ingreso y las pruebas, y a día de hoy (tres días después) seguimos sin recibir un solo informe médico por escrito de lo que se le hizo allí, ni una sola disculpa. El seguimiento ha sido lamentable y penoso. En los próximos días presentaremos la denuncia correspondiente ante el Colegio de Veterinarios con todos los datos y referencias de este centro. No recomiendo en absoluto Eurocan si queréis que vuestros peludos estén en buenas manos; solo hay que leer otras reseñas para ver que no es un caso aislado. Una auténtica vergüenza de gestión y trato.